Una vida tranquila: Desarmando las expectativas estéticas, la hiperproductividad y la necesidad de tener todo solucionado hoy.
Buenos días, gente. Inició la semana. ¿Cómo les está yendo?
Ayer mientras navegaba en internet encontré videos sobre una de esas personas que dejó su trabajo corporativo porque ese sistema ya no le hacía sentido. Lo que noté es que varios de los videos sobre esto se van al otro extremo, ahora era una persona en una granja lejos de la ciudad ofreciendo coaching, retiros y terapia de sonidos, algo bastante espiritual.
Otros ejemplos incluyen a personas que se van de mochileros a recorrer el mundo porque la vida dejó de hacerles sentido y desean encontrarse a sí mismas o cumplir su sueño de viajar.
No me estoy quejando de ese hecho; como saben, aquí en el blog de Día Soleado no nos metemos en la vida de nadie. El motivo por el cual lo traigo a relucir es porque los extremos pueden generarnos una percepción de que entonces tampoco podremos lograr esa vida de calma y dejar la carrera de la rata.
Si se nos hace raro o difícil vivir en la montaña o convertirte en nómada digital, puede que empieces a creer que nunca lograrás una vida tranquila como la que se pinta en las redes sociales.
En su video de casa de montaña, esta persona también explica que a veces se presenta este tipo de experiencias, como la vida perfecta o creen que ya tienen todo solucionado. Ella misma lo menciona indicando que no es cierto, que su vida no está solucionada y no es perfecta.
Pero la pregunta sigue siendo: ¿puedo llegar a tener una vida normal que me haga sentir conforme y feliz?
Yo quiero creer que sí. Nada más que esa vida normal y sencilla no es tan extraordinaria como para pasarla en las redes sociales.
El truco está en hacer entender y ayudar al cerebro a identificar esas trampas de felicidad e idealización de la vida que nos venden a diario. Por lo cual el día de hoy les quiero compartir algunas de las porciones con las que yo me encuentro trabajando. Parecerán obvias, pero igual cuesta deshacerse de ciertas ideas.
- El primer paso entonces para estar más tranquilo, es cuestionar que es para ti una vida tranquila.
Así como ya lo vimos en las definiciones de dignidad y el éxito, una vida tranquila puede variar en significado según el lente de quien la mira. Una de las claves bajo las cuales podemos encontrar una vida más tranquila es entender que no tendrás todo solucionado.
Considero que al tener tu propia definición de qué es vida tranquila, bajas la presión de tener que hacer actividades que no van contigo. Quizá los retiros de silencio en la montaña no son para ti, o viajar en bicicleta de mochilero suena terrorífico en lugar de tranquilo.
Algo que me gusto al hacer este ejercicio fue identificar cómo sería mi vida tranquila hoy. Sin agregar lo que sueño para mi futuro o dónde estaré en cinco años, nada más hoy qué puedo hacer para que sea más tranquila y sencilla según mi versión.
- Paso dos, encontraste algo que te gusta, pero no es tan “aesthetic (estético)” como lo pintan en redes sociales.
A mi me paso gente, quise experimentar hacer velas de soja hace un tiempo. Aun lo planeo hacer para este invierno que viene. Pero mientras segui tutoriales en internet, con mi kit de velas sencillo, sentía que nada estaba saliendo bien en comparación a los videos. No tenía velas impresionantes o el equipamiento sofisticado como lo muestran en sus videos.
En redes sociales todo se ve perfecto y estético, utilizando un mar de herramientas, que uno hasta se cuestiona: ¿a poco eso se necesita para hacer una vela?
Suelo olvidar que las redes sociales también son espacios para ventas y que siempre habrá un artículo más “que necesitas» para tu hobby. Estas ideas perfectas, pueden desanimar un hobby que quizá de otra manera descubras que te gusta o eres una persona hábil en ello.
Mismo caso con las recetas de cocina, hay que buscar videos con cocinas parecidas a las de uno, para que no salgan con todos esos instrumentos de restaurante que evitaran puedas hacer hasta un simple licuado.
El recordatorio aquí es que no necesitas que se vea perfecto o completo para poder disfrutar de una actividad o hobby que te interesa o ya estás haciendo. Baja esas expectativas e identifica si es algo que disfrutas.
- Hiperproductividad con máscara de vida tranquila.
Esta, considero, es la parte más confusa de todo, porque también solemos escuchar que una vida tranquila es una vida feliz. Pero luego te dicen, medita, haz yoga, come sano, ayuna, ve a terapia, sal con tus amigos y familia, encuentra un deporte, sal a caminar al cerro…y bueno, le puedo seguir inventando.
El caso es que no sé, ustedes, pero hacer todo eso en una sola semana, a mí me suena bien estresante. Agradezcamos por la creatividad y el mar de ideas que nos ofrecen, pero recuerda que no necesitas hacerlas todas, tampoco necesitas explicar por qué tu calendario no se ve tan saturado como el de otras personas.
- El tabú de descansar.
Una de las creencias con las que más batallé, fue la idea de descansar. Debido a los cambios de país, en más de una ocasión he tenido que dejar mi trabajo y esperar pacientemente mientras consigo otro. Esos periodos de búsqueda y espera son difíciles; lo comentaba en la publicación de aquí, donde se siente que pasa de todo, pero no pasa nada.
¿De dónde vendrá toda esa culpa de no poder descansar o no ser productivos? Las nuevas generaciones lo vinculan con el FOMO, el miedo a perderte algo. Es que en redes sociales, se pinta una imagen de que siempre está pasando algo, publican a tus amistades en fiestas increíbles, vidas exitosas, aperturas de nuevos lugares, eventos. Siempre hay algo ocurriendo allá afuera, pero no quiere decir que tengas que estar en todo.
En mi caso, mi familia no descansaba. Estaba bien si no tenías tiempo para la familia, mientras estuvieras dedicándote al trabajo. El trabajo era lo primero porque así se podía mantener a la familia.
Desde lo que he intentado y bajo lo que les escribo, solo me queda decir que siento que voy mejorando en cuanto a mi perspectiva del descanso vs. holgazanear. Aún tengo momentos de ansiedad por no estar haciendo millones con mi carrera profesional, pero sé que estaré bien.
Mi gente, les dejo la lista con esos primeros cuatro, pero estoy segura de que hay más. Les invito a redactar su vida tranquila, donde se sientan completos consigo mismos tal cual con lo que tienen hoy.
No me malentiendan: pensar a futuro y soñar con seguir creciendo es algo maravilloso. Nada más, no dejemos que esos pensamientos sentencien nuestra vida actual o que caigamos en ansiedad por no estar donde “deberíamos” estar.
Sin más, un abrazo, les felicito por esa vida maravillosa y sencilla que con mucho esfuerzo sé que han logrado.
Saludos,
Suzz.







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