Una reflexión sobre el desarrollo personal, la constancia a tu propio ritmo y dejar de forzar lo que no encaja con tu vida.

Buenos días, gente maravillosa, ¿cómo están? Yo estoy aquí para recordarles que cada día amanece, ya sea nublado o con sol, la vida sigue. 

Quizá haya momentos donde puedan sentirse atorados, pero les aseguro que con el tiempo la vida sigue. Contarles que hace unos días me pesé y, aunque aún aparezco con un peso alto, parece que ya hay más músculo creciendo. No he sido constante con las pesas, pero poco a poco se ven resultados y con esa motivación de saber que aún los músculos crecen, pues sí dan ganas de ser más constante. 

A su vez, quiero que enlacemos esa idea de crecimiento lento de los músculos con algo que al mismo tiempo nos puede hacer sentir frustrados: los libros de desarrollo personal cuando estos no encajan en nuestra situación. Comentarles, por ejemplo, que ya no seguí leyendo el último libro acerca de “más feliz en casa”, y es que la autora da ejemplos muy específicos de su vida allá en Nueva York. Quería seguir intentando escuchar el audiolibro, pensando que seguro algo bueno aprenderé de ella aunque el resto no aplique, y es allí donde uno se da cuenta de que está forzando demasiado. 

Resulta que eso nos pasa mucho con los libros de desarrollo personal, escuchamos que el libro es muy bueno, uno de los más vendidos, que todos lo están aplicando, y pues allá vamos. Compramos el libro, anotamos todo lo que suena importante y que podría ser útil, pero no «avanzas». 

Nuevamente me recuerda a lo que platicábamos sobre ser suficientes sin intentar encajar en moldes que no nos corresponden. No es culpa de los libros de desarrollo personal, es que simplemente la vida de cada quien es tan variada y nos encontramos en momentos tan diferentes.

Es muy raro poder encontrar ese libro que se apegue justo a lo que estamos pasando en ese momento. Salvo que sea algo pequeño y muy específico, la respuesta o solución a toda tu vida no va a estar en un solo libro. Pero si poco a poco tú irás recolectando, como dicen por allí, “tus propias verdades”. Es decir, con lo que aprendes puedes construir soluciones basadas en lo que mejor se apega a tus habilidades, personalidad y valores.

Traigo este tema desde un punto de vista para tomarlo con más calma. De no dejarse llevar en la fiebre del siguiente libro famoso, y torturarte a ti mismo queriendo encajar sin entender por qué pareces ser el “único” que no avanza. 

Lo mismo pasa cuando nos venden otro producto más que, según, nos ayudará ahora sí a completar las metas del año nuevo. ¿Y aquí sería cuestionar qué tantas metas necesitamos cada año? ¿Colocaste metas al inicio del año solo porque los demás lo hacen?

Mi gente, hoy que ya casi vamos a cerrar la semana, mi deseo es soltarnos un poquito, avanzar definitivamente porque es lo que nos hace sentir orgullosos, pero desde un enfoque que se disfrute. No desde la presión y el «debería», pero sí desde el «miren, mi músculo crece un poco más»; tengo curiosidad por ver cuánto más puede crecer. 

Abrazos,

Suzz. 

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