Es viernes gente bonita, y espero les haya ido bien en la semana y más aún que aquellos que en el fin de semana hacen lo que les gusta o pueden pasar tiempo con su familia, pues a disfrutar. Digo a completar el día de trabajo y luego a disfrutar.
Estaba recordando antes de iniciar el blog, justo los viernes cuando hay menos trabajo, utilizaba ese tiempo para ver documentales o casas en internet. La verdad suelo ver muchas casas porque parte de mí quiere estar en otro lado (México), pero por el trabajo de mi esposo la vida nos trajo a Detroit. Justo hace unos días hablamos de nuestros planes de ahorro y calculamos que estaremos al menos 7-8 años más aquí en Detroit. Como el tiempo solo va pa lante y no me va a esperar, tengo que sí o sí, aprovechar/disfrutar estos años que se vienen. Evitar que mi cerebro a través de fotos y publicaciones de venta de casas se vaya a ese lugar donde según quiere estar.
Puede que sea normal querer volver a un lugar donde disfrutaste, dejaste amistades y familia. Pero cuando estaba allá, estoy segura de que al momento de cualquier aburrimiento…mi cerebro se iba a ver fotos y casas en venta en Japón. Resulta que sí: estando en México, una que otra mañana pasaba viendo casas baratas en venta en ese país lejano y hermoso como lo es Japón. Resulta y sospecho yo, que entonces no hay nada malo con el lugar donde vivo actualmente, es más que mi cerebro que le gusta ir a donde apunte la chancla. Cuando estoy aquí, quiero estar allá y viceversa.
Qué cerebro tan gustoso y caprichoso, empiezo a sentir que lo he malcriado. Al final quien no logra disfrutar o estar en paz donde anda soy yo. Entonces ahora que ya he notado este curioso hábito, podemos trabajar en encontrar un punto medio. Sé que mi cerebro se enfoca en cosas que me gustan, viajar está en el no. 1 de la lista y compite con los gatitos. No hay nada malo en viajar siempre y cuando no te metas el pie para ello. Lo que quizá sí ya no me está gustando es quedarme viendo fotos del hubiera, cuando en realidad me encuentro en un lugar que tiene muchísimo para mostrar y disfrutar.
Quiero sentirme bien donde estoy y cómo estoy, sin pensar en dónde iré mañana o si en siete años puedo volver a donde estaba. Mientras trabajo en ese poder de convencimiento a mí misma, me aseguraré de mantenerme ocupada en el buen sentido.
Deteniéndome cada que pueda a apreciar lo que está a mi alrededor, desde el incomparable aroma de café recién hecho en la mañana, el sol cuando sale o se retira para cerrar el día en el patio de atrás, y una casa segura, limpia y acogedora donde puedo resguardarme.
Gente hermosa, les deseo un bonito viernes, un feliz fin de semana, a disfrutar lo que tenemos, que el mañana no es seguro. Estamos y somos. ¡Abrazos!






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