¡Buenos días, gente hermosa! Estamos hoy a 11 °C aquí en Detroit y la temperatura subirá hasta 21 °C. Qué placer el poder disfrutar un día cálido y tranquilo como hoy. Ya me tomé mi cafecito caliente en la mañana y me espera un día tranquilo de trabajo.
Después de la entrevista de trabajo que tuve ya hace más de una semana y que no me volvieron a contactar, quede “revuelta”. Me había ilusionado con ese salario bien pagado y las actividades que iba a realizar, creí que era alguien que podía aportar mucho al puesto. Debido a esas ideas, he caído durante algunos instantes en una sensación de desesperación. Donde empiezo a repetir pensamientos negativos acerca del futuro o cosas que no podré lograr. He notado que es tan fácil caer en tales pensamientos, y no solo te quitan el gozo de tu día, sino que están lejos de ser productivos de cualquier manera.
Dicho eso tras días de permitir la llegada e ida de esos pensamientos pesimistas, y tras obligarme también a ver vacantes con un sentido de desesperación y urgencia…me di cuenta de que aún no estoy segura de lo que quiero trabajar o a qué quiero dedicarme en esta siguiente etapa de mi vida. Todos los trabajos se sienten como algo temporal en lo que llega “el trabajo”.
Nuevamente siento que la raíz de todo eso viene de no estar conforme con la vida que tengo, de soñar con algún día “ser alguien” para que finalmente todo se encuentre bien. Un ciclo que jamás terminaría. Entonces, es volver a la línea de inicio y antes de partir en ese camino tormentoso, recordarme que todo está bien y soy suficiente en el ahora. No me malentiendan, sí estoy segura de que quiero seguir creciendo como ser humano y que a través de un trabajo bien hecho puedo aportar mucho a la sociedad y ayudar a las personas. En el momento en que ese deja de ser el objetivo y ya nada más trabajo por dinero…la vida para mí pierde el sentido.
En lo que descubro que deseo hacer, pues nada, enfocarme en no caer en esos pensamientos y disfrutar lo que sí hay. Hoy me recuerdo a mí misma que:
Estoy orgullosa de lo que he logrado, y agradezco porque el trabajo que hoy estoy realizando ayuda a muchas personas y eso es lo más importante.
Ya somos alguien, somos humanos que se sienten felices y realizados cuando pueden ayudar a aquellos a quienes aman y todos a su alrededor.
¡Bonito inicio de semana, gente hermosa!

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