¡Buenas tardes, gente hermosa! El clima de hoy en Detroit fue muy bueno, ya se siente el calor, y aunque llovió poquito, es una introducción lenta a la siguiente temporada, la primavera.
Pensando un poco en lo que significa cambiar de una estación a otra (algo a lo que no estoy acostumbrada), ver cómo la nieve deja de llegar y poco a poco cada planta y cada flor va anunciando su llegada a esta nueva temporada.
Algo importante de mencionar y que también aplica a nosotros es que no todos llegamos a florecer al mismo tiempo en cada primavera. Hay frutos como el brócoli y la lechuga que se sienten bien con ese frío al inicio de la primavera, mientras que el tomate necesita el calor fuerte del verano para dar sus mejores tomates y crecer como nunca. No sé tanto de árboles, pero lo veo, comparado con el pasto que empieza a salir, mientras que muchos árboles aún parecen no contar con ninguna hoja. Y te preguntas, ¿será que esta primavera no volverá a sacar hojas como antes? Para mi sorpresa, los árboles siempre regresan, a su tiempo, pero cada año regresan con tantas hojas como el año anterior.
Como esos árboles, poco a poco voy adaptándome a esta nueva vida en Detroit. Aún no encuentro el trabajo perfecto, y a pesar de que tuve una entrevista la semana pasada, a medida que pasan los días, empiezo a adivinar que no me llamarán. Pareciera que aún no es tiempo de que mis hojas en Detroit empiecen a crecer como yo lo imaginé, y solo el tiempo sabrá responder qué sigue para mí y cómo serán esas hojas.
Mientras tanto, damos pasos pequeños, seguimos preparándonos, presentando la mejor versión en las entrevistas y aprendiendo dentro de nuestras posibilidades. ¿O quizá estoy siendo muy exigente, y ya tengo muchas hojitas que ni siquiera noto por estar mirando a un lado a dónde no? Probablemente esa segunda respuesta es la opción correcta y los pasos pequeños serán el reflejo y el camino que lentamente me lleva donde busco estar.
También, no se les olvide que hoy es jueves de sacar la basura, esto incluye todos los pensamientos que se hayan acumulado y que no estaremos necesitando. Por aquí aún no pasa el camión de la basura, pero sí ya dejé algunas cosas afuera para que se las lleven.
Sin más gente bonita, a seguir dando esos pasos pequeños. Si estás saliendo de un invierno y aún no sientes que la primavera empieza, no te preocupes, puede ser que eres de la familia de los tomates y falta para llegar ese verano soñado.






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