Buen día, gente maravillosa, espero que se encuentren muy bien o estén echándole ganas para poder sentirse mejor. Hoy vengo a hablar sobre el poder escribir con libertad. Por aquí todo tranquilo, el sol está saliendo bien temprano, como desde las 6 a.m. ya se puede ver. ¡Qué impresionante es cómo todo cambia con cada estación aquí en Detroit.
Apenas llevamos con este blog un par de meses, desde abril, y mi idea es poder utilizar este espacio para escribir, así como me gusta, como si estuviera hablando. Un formato bastante informal. Desde entonces, el blog ha tenido muy pocos lectores, lo cual está bien. Pero desde ayer me quedé pensando ¿qué tanto puede ser afectado mi estilo de escritura y la esencia del blog si supiera que muchas personas me leen?
¿Es decir que tanto cambiamos cuando estamos frente a una audiencia? ¿Cómo afectaría esto al blog, por ejemplo, tratar de escribir con una mejor estructura, o identificar temas que puedan interesarle aún más a la mayoría?
La respuesta, es que no lo sé. Aún no me he encontrado en una situación donde haya un número alto de lectores, o siquiera sé si es algo que llegará a pasar. Dicho eso, entonces el poder escribir así tan natural como he venido haciéndolo, pues es algo que podemos aprovechar y disfrutar.
Un espacio donde nadie te está pidiendo que sigas cierto rol para encajar, o de qué tema poder hablar. Un espacio donde a veces hay reflexión, y a veces es un hagan lo que consideren mejor.
Esta característica de libertad viene con un bonito beneficio, ayuda a que yo pueda entender mejor mi personalidad, qué soy cuando no estoy tratando de encajar, y cómo enfocarme en sanar una mente ansiosa.
Aunque ha pasado poco tiempo, una de las metas al crear el blog es encontrar gozo, esa tranquilidad sencilla que viene del simple hecho de existir. No hay fórmula mágica para ello, y si hay días en los que aún me ahogo en pensamientos no placenteros.
No obstante, algo que he notado es que por algunos momentos, mi mente a veces se deja llevar por pensamientos creativos, imaginativos, mundanos o incluso absurdos, y se siente bonito permitir a la mente jugar, aunque sea por algunos instantes. Sin juzgar la mente, por no estar pensando en eficiencia, estructura y el siguiente paso al futuro.
Mientras vemos cómo poco a poco la reflexión y el mantenerse en un objetivo sano, nos ayudan a desarrollar una mente tranquila. No queda más que desearles una bonita mañana, y aquellos interesados en escribir, pues si intentelo, se siente bien sacar y ocupar la mente.







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