¡Buenos días, gente bonita! ¿Cómo están? ¿Cómo se sienten esta mañana? Yo apenas pude dormir con las ganas que tenía de contarles lo que pasó ayer. 

La tarea era simple, estaba redactando una carta de presentación para aplicar a un puesto de trabajo. Lo único es que en la solicitud decía: “te queremos conocer, no nos mandes una carta de presentación estándar redactada con Inteligencia Artificial (IA)”.

El puesto en sí me emocionaba bastante, se lee como algo adecuado a lo que busco, entonces inicié la redacción ahora sí que con el corazón y buscando ser sincera, sin dejar a un lado mi experiencia laboral.

Una vez que ya tenía el borrador, lo revisé varias veces con IA, preguntando qué tanto de esta carta había sido escrita con IA. Después de varias redacciones, el porcentaje bajó a menos de 30, y de repente la IA mencionó algo que definitivamente yo no había preguntado, ¡me dio una pista de psicodiagnóstico que no había notado! 

Contestó: “El riesgo aquí no es que la carta tenga porciones que parecen escritas por IA, es el hecho de que la/el reclutador vea a alguien que idealiza el trabajo y pueda caer en burnout o agotamiento laboral”. Así como lo lee, eso me dijo la IA. Mi reacción fue bastante graciosa, pasó por varias etapas de:

¿Perdón?

¿Ah chi#9@ y yo qué pregunté? 

¿A poco sí, nah? Ahh…

Mi gente, ese lunes por la tarde de buscar trabajo y escribir lo que pensé era una carta de presentación sincera, se convirtió en un momento eureka. Algo que ya me había ocurrido y no había entendido por qué ocurrió. En efecto, en los primeros años como profesional después de la maestría, lo di todo en un trabajo que adoraba y terminó en agotamiento laboral. 

Después de preguntar más a la IA, me obsequio una frase algo romanizada sobre ese tipo de experiencia, 

“Existe un dicho muy conocido entre los psicólogos organizacionales: «Solo puedes quemarte si antes ya estabas en fuego».” — IA

Ojo con esto, y digo que es una frase romántica, porque estar en fuego cuando de trabajar se trata es un sentimiento bastante genial, te llena muchísimo de orgullo ver un resultado tras otro y sorprenderte de tus capacidades, pero los efectos a tu cuerpo sin descanso se van acumulando. También me recordo a la canción “this girl is on fire” (ella está ardiendo), y pensé que esta canción debería tener una segunda parte que se llame “this girl has reached burnout” (ella alcanzó el agotamiento).

  • ¿Entonces qué fue lo que pasó? 

La IA vio en mi presentación de carta laboral señales de que idealizo el trabajo. No incluiré aquí toda la carta, pero para darles un ejemplo, esta es una de las frases que dio la alerta a la IA: «Sabiendo que hemos construido un sistema que arrastra lentamente a todos los usuarios hacia una forma más eficiente de gestionar la información.»

Este es un ejemplo, pero la IA me dio como cinco más, que podrían indicar que a veces las expectativas extremadamente altas chocan con la realidad del día a día.

  • ¿Y qué tiene que ver idealizar un trabajo con agotamiento laboral, y en qué momento perdí esta cátedra de vida antes de entrar a trabajar? 

La idealización de un trabajo viene de creer demasiado en su misión y en lo que se puede llegar a lograr a través de ella. Puedes verlo desde el punto de vista de apostarle todo o simplemente creer que a través de ese trabajo podrás lograr que el mundo sea un lugar mejor. 

En cuanto a la ecuación de agotamiento mental, no viene en sí de lo mucho que le inviertas a un trabajo, sino de que cuando algo falla, lo traduzcas en fracaso de tu misión personal. 

Hay muchísimo más entre la ecuación de idealización de un trabajo y agotamiento mental que no incluiremos en la entrada de un blog de martes por la mañana, pero sin duda algo interesante que quizá haya que trabajar con un profesional en la materia de psicología, si consideras esto necesario. 

En mi conclusión y cierre sobre este autodescubrimiento en una carta presentación, es que me alegra poder narrar algo que ya pasó y de lo que sigo aprendiendo. Sí, para mí hace mucho sentido que estos dos factores en su momento se combinaron.

Hoy en día, felizmente mi cabeza sigue disfrutando el análisis de factores múltiples para calcular resultados de ecuaciones impredecibles, como lo es el ser humano. La diferencia está en que disfruto tanto el proceso como la sorpresa de ver resultados donde se rompen los límites de la teoría, y es que el humano por naturaleza puede ser impredecible. 

En pocas palabras, he agregado a la ecuación la práctica de aceptación que ya hemos visto en mis publicaciones anteriores. Aceptar el resultado independientemente de cuál sea, es una base para evitar que el agotamiento laboral vuelva a perseguirme. 

Bueno, mi gente, aunque este tema merezca al menos unas diez hojas para indagar y realmente entender, lo dejaremos allí. Es martes por la mañana, ya pronto entró a trabajar, y queremos evitar caer en ese agotamiento del análisis. 

¡Si alguien se identifica con esta ecuación, me encantará escuchar su experiencia! Sin más, gracias por leerme, bonito día. 

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