¡Buenos días, gente hermosa! ¿Cuánto tiempo? Dos semanas han pasado desde mi última publicación. Las vacaciones estuvieron muy bonitas y todo salió bien. Regresamos a casa sanos y salvos, extrañando a nuestras gatitas y la casita.
Cuando me fui de vacaciones, como muchos de nosotros caímos en quizá una idea errónea, pensé que al subirme al avión, al ir a cierto lugar encontraría la respuesta a aquello que me preocupa. ¿A qué dedicar mi vida, de qué trabajar? Pensé que al estar lejos del trabajo en lugares impresionantes visitados por cientos de turistas, allí iba a estar la respuesta.
Un día antes del vuelo de regreso caí en cuenta de que ya valió esa solución tan esperada. En dos semanas y después de muchos lugares visitados, la respuesta, el eureka, simplemente no apareció. Volví a casa sin la respuesta.
Digo que muchos caemos en esta idea errónea, porque hasta hay películas acerca de ello, donde un viaje, unas vacaciones se vuelven esa epifanía de lo que realmente necesitaban. Desde el amor verdadero, un encuentro consigo mismos, una fortuna escondida por su familia lejana, bueno, hay muchísimas ideas sobre ese viaje perfecto que te solucionará la vida.
La parte buena, es que casi ni pensé en ello y al final disfruté mucho mi viaje. Sí tengo algunas ideas de hacia dónde voy, pero no esa respuesta tan específica que imaginé que volvería conmigo.
Considero que nos venden la idea del viaje perfecto porque es una manera fácil de escapar por al menos unos días de “nuestros problemas”. Dejamos todo en casa, y mientras la mente está entretenida en adaptarse a un nuevo ambiente, deja por algunos días eso que nos preocupaba.
Al darme cuenta de que la epifanía no llegó, no me queda más que seguir pa lante.
Veremos con el tiempo cómo logro encontrar esa respuesta que está en mí, pero que aún no puedo entender.
Gracias, por dejarnos descansar aunque sea en las vacaciones. Sé que para algunos quizá no siempre es posible. Salvo el hecho de que no encontré la fórmula ganadora en estas dos semanas, me alegra estar de vuelta, siento que me tomará un rato adaptarme nuevamente a la rutina, pero sé que hay muchas partes de mi día a día normal que disfruto.
Muy bien, mi gente maravillosa, luchona, le deseo lo mejor en este inicio de semana. Gracias por leerme, y a mí, bienvenida a casa, te extrañé.

Deja un comentario