¡Buenos días, gente hermosa luchona! Amaneció hermoso el día aquí en Detroit y va a subir la temperatura hasta los 11 °C. Un día soleado de esos perfectos que uno siempre sueña, pero que a veces no podemos ver por la cantidad de estrés y pendientes que llevamos.
Justo hoy es un día “ocupado” para mí, cosa rara, he de decir, además de trabajar, viene mi mamá de visita (hay que ir por ella al aeropuerto), y también hoy es la entrega de plantitas en Keep Growing Detroit. La granja donde me están enseñando a sembrar mi propio huerto. A partir de las plantitas que me entregan hoy inicia una buena parte de lo que será mi primer huerto oficial.
Para ser honesta, siento que no me hubiera atrevido a tanto con el huerto, si no es porque existe una red de personas que les apasiona el tema, y están dispuestas a compartir todo su conocimiento y recursos para que las personas en Detroit se animen a hacerlo. Independientemente de lo que logre crecer de mi cosecha, la experiencia en sí es emocionante y divertida. Me gusta jugar con la tierra, estar en el patio de atrás y coexistir con las plantas.
Desde que empecé a crecer plantas desde semilla, noté lo grande que puede ser mi impaciencia. Cada día que pasa esperando a que la semilla se convierta en una fruta, es un proceso que no puedo forzar; las plantitas van a su tiempo. Mientras los días pasan, mi impaciencia busca acomodarse hasta que se rinda y aprende a observar cada detalle del crecimiento. Recuerdo la emoción que sentí cuando vi las primeras flores que se convirtieron en tomatitos el verano pasado. Esta vez intentaremos crecer brócoli, entre otras cosas. Solo puedo imaginar cómo de la nada aparecerá un brócoli en mi huerto, aunque conocemos la ciencia detrás de las células, moléculas y crecimiento, verlo en persona, para mí, es una locura.
La reflexión de hoy busca ayudarme a recordar que aunque hoy sea un día ocupado, no le quita lo soleado al día, y la esperanza de iniciar un proyecto de crecimiento tanto externo para las plantitas e interno para mí:
Yo que junto con el huerto creceré y daré frutos cada temporada.
Les agradezco por leer, compartir y espero que puedan encontrar en sus rutinas un espacio para recordar que hoy es un día soleado. De igual manera, gracias a Keep Growing Detroit por permitirme aprender y soñar.
Bonito día, mi gente hermosa.

Deja un comentario