Es viernes, gente bonita, espero que hayan tenido una hermosa semana dentro de sus posibilidades. El día de hoy aquí en Detroit nos espera un hermoso día soleado.
Ayer nos fue bien con mi mamá y las plantitas, hoy toca trabajar, pero todo muy tranquilo. Algo que me sigue pasando cuando mi mamá me visita, es una conversación negativa de queja que no es con ella, pero cuando llega como que me desahogo. Esto es algo que personalmente quiero corregir, porque implica hablar de personas que no están presentes en ese momento.
Hablar de la gente sea bien o mal cuando no están presentes, no es un buen indicio de nada, al menos para mí. Si tengo algo bonito que decir sobre alguien, es a esa persona quien debe decírselo y si no hay nada bonito, es necesario, o más bien diría yo beneficia callar.
Mientras me acostumbro a dejar ese hábito, por el momento lo único que se me ocurre es identificar que lo estoy haciendo y cambiar el diálogo en ese instante. Si esa conversación está ocurriendo con mi mamá, quiere decir que traigo esos pensamientos negativos internamente, y con más razón es algo que se debe detener.
Pero qué bonita es la vida que cada día te permite volver a empezar e intentarlo de nuevo.
Con esa idea empiezo hoy mi día viernes, ya les contaré el lunes cómo me fue. Sin más desearles un excelente fin de semana, espero puedan disfrutar ese tiempo con las personas que más quieren en este mundo, y más importante consigo mismos, consentirnos, querernos y apapacharnos porque estamos vivos.

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