
¡Muy buenos días! Hoy estamos a 3 °C aquí en Detroit, amaneció con algo de lluvia. Hoy jueves es día de sacar la basura, y me van a perdonar por esta analogía tan sencilla… Pero, ¿y si sacamos la basura todos los jueves? O el día que les toca en su colonia o vecindario… Sé que es algo que hemos escuchado unos más que otros, “¡Libre soy!” o “Sueltalo”, y que esto nos dará libertad.
No obstante, para aquellos de nosotros que recién empezamos a practicar el soltar. En menos de cinco minutos los pensamientos que nos atormentaban regresan y en ocasiones hasta con más jiribilla o trae tiro con chanfle como dicen mi país natal.
Dicho esto, ya que no estamos tan acostumbrados a soltar esos pensamientos que nos atormentan, se me ocurre que para nosotros, los que estamos pendientes de cuando pasa el camión de basura, pues aprovechemos la vuelta y metamos otro par de cosas más en esa bolsa de basura. Ya sea lo que se te acumuló de pensamientos agobiantes en la semana, lo que te dijeron tus colegas o jefes en la oficina, aquel que te gritó sin motivo, o ese rencor familiar que tiene años atomentándote. Lo sé, no se va a ir en una sola bolsa, y puede que regrese justo cuando se viene el feriado, junto con la gripe, a destruir tu plan de descansar.
Pero la buena noticia es que todos los jueves siempre pasa la basura, entonces aunque regresó, poco a poco construiremos ese hábito, de mínimo el jueves ir depositando todo aquello que se juntó en la semana y ya no vamos a necesitar. Que se lo lleve el camión de la basura. A mí me funciona bastante bien, porque incluso en los viernes noto que la actitud de las personas en mi trabajo cambia mucho! El viernes todos están felices, entonces para irme con la ola, aprovecho para sacar la basura el jueves, no vaya a ser que se me quede y me apeste la casa.
Les invito con mi analogía sencilla a aprovechar la vuelta de sacar la basura, tanto de manera física como mental.
Por último, quiero cerrar la reflexión de hoy agradeciendo a las valientes personas que se dedican a la profesión de recolectar basura. Porque cada día de la semana, recorren la ciudad sin opción a quejarse de la basura que dejamos. Todo para mantener a sus familias y sus sueños, gracias a ustedes aún podemos disfrutar de espacios limpios y tenemos comunidades habitables. Sin ustedes, este lugar no sería el mismo. Desde el fondo de mi corazón, mis respetos y gracias por su honrado trabajo.

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